Mr Darcy, Edward Ferrars: Entre la realidad y la ficción

Interesante, lo que los personajes de ficción nos hacen sentir.

Pinceladas, letras y arte

Un hombre de cuentos y novelas, pues…

«Yo quisiera saber qué está pasando aquí… No lo puedo entender. Tu silencio ha dejado mi corazón fracturado… un tremendo vacío. Todo se oscurece cuando tú te vas de mí, no quieres comprender… Igual te da ganar o perder…».

❤  https://www.youtube.com/watch?v=oGREZ7VMVr0

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DAHALIA VERGARA VIDHALS – POEMA – ANCON 1887

🙂

Nemovalse Blog

LA MUGER[sic] LITERATA

La mujer literata es un tormento
En el hogar, en sociedad, en todo:
Dice el hombre falaz de bajo modo
Despreciando el valor de su talento.

Condenada al eterno sufrimiento
La inteligencia lleva por apodo;
Para ella, el porvenir ha de ser lodo
Y nadie nunca, escuchará su acento.

El hombre, en su altivez, las facultades
Sofoca sin piedad de nuestro sexo,
Pues nada á sus anhelos le dispensa.

¡Oh egoismo fatal de otras edades
Refractario á las luces del progreso,
¡Feliz la literata que te venza!…

DAHALIA VERGARA VIDHALS
ANCON 1887

PUBLICADO EN EL SEMANARIO “EL PERU ILUSTRADO” EL SABADO 1.º DE OCTUBRE DE 1887
LIMA. p. 7.

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Cesar Chirinos a la carta

En el marco de las actividades culturales fomentadas todos los meses por el Centro Cultural Británico en sus distintas instalaciones dentro de Lima.  El día lunes 9 de marzo en el auditorio de San Juan de Lurigancho, se realizó una entretenida y reveladora presentación de mimo a cargo de Cesar Chirinos; autor, director y mimo; egresado en Actuación Teatral de la Escuela Nacional Superior de Arte Dramático (Lima); y diplomado con distinción máxima en la Escuela Escena Física de Santiago de Chile.

FOTO: Carlos López

Por  Evelyn Huarcaya (*)

César Chirinos nos comparte una entretenida “experiencia para los sentidos y la imaginación”. Esta presentación inicia con un mimo que nos habla… que nos pregunta cómo estamos. No es una típica presentación ante un mimo de cara blanca y que no habla. Es toda una nueva experiencia para todo el público y en especial para los que están más familiarizados con la Pantomima, arte muy antiguo que aparece en Roma, en contraposición a lo que Chirinos llama Mimo Corporal Dramático, otro arte que implica un nuevo concepto  y “una nueva forma de actuación que reivindica al actor y su cuerpo”.

En este segundo rubro, es en el que se ubica Chirinos con una apuesta innovadora en Mimo a la Carta, suculento Menú  en el que se involucra tanto el público como el artista. Presentación que nos invita a sentir la obra y la propia vida. Como lo dice Chirinos: “En el mundo de las tecnologías, es importante volver la atención a nuestros sentimientos y emociones, por ejemplo ―afirma Chirinos― si vamos a un concierto sintamos la música junto a los artistas, no los miremos solo a través de la pantalla en tal caso mejor  estaríamos en nuestra casa mirando televisión”.

Así que los invitamos a participar en esta magnifica experiencia que nos incita a abrir nuestros sentidos para ver  con los ojos de la vida lo que no siempre es perceptible a simple vista.

Les dejamos la presentación de este Menú, para que puedan ir a degustarlo con la familia este 19, 20, 23, y 24 de marzo a las 7:30 p.m, en los auditorios del Británico. Entrada  LIBRE.

Cuando me amé de verdad, por Charles Chaplin

Hermoso.

Periódico anárquico El Amanecer

chaplinCuando me amé de verdad, comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto y en el momento preciso. Y entonces, pude relajarme. Hoy sé que eso tiene nombre… autoestima.

Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no son sino señales de que voy contra mis propias verdades. Hoy sé que eso es… autenticidad.

Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente, y comencé a ver que todo lo que acontece contribuye a mi crecimiento. Hoy sé que eso se llama… madurez.

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Análisis de texto “Surrealismo” de Octavio Paz

El surrealismo como una actitud del espíritu humano

El siguiente artículo, tiene como objeto de estudio el texto de Octavio Paz: “surrealismo”, se pretende ofrecer una mirada sistemática  de los principales planteamientos esbozados  en el texto de Paz. Asimismo, antes del análisis en cuestión, se considera pertinente realizar  un acercamiento previo respecto de algunas consideraciones  artísticas  preliminares para comprender la perspectiva de Paz.

Primero, Octavio Paz considera  al acto de crear   como el acto de “hacer una refracción”, es decir “el acto de hacer un doble reflejo”; de ahí que este utilice el verbo “transmutar”, que según la Real Academia Española  denota   al acto de crear  un producto  que  no se corresponde exactamente, necesariamente e inexorablemente  con la realidad, sino más bien que este es producto de una alteración o variación. El producto de este “acto de crear” o “acto de transmutar”  es el fruto artístico  u  “obra creativa insólita”. Esto es posible puesto que el artista ha transformado, ha transmutado, o ha pasado al significante sus fatalidades personales o históricas.

Segundo; el amor  es entendido como la imagen poética que proyecta en un instante la unión de los contrarios, que se funden en uno solo. Por último, el hombre va a ser definido como el ser que no puede dejar de desear.

Ahora bien, entrando propiamente al análisis sistemático del texto de Paz. Identificamos dos definiciones medulares respecto del surrealismo: a) el surrealismo como una actitud del espíritu humano, y b) el surrealismo como el ejercicio concreto de la libertad.

Pensar en el surrealismo como una actitud del espíritu humano     —“distinta de una escuela” como sí la va a percibir Vallejo en “autopsia del surrealismo”—   significa  concebir al surrealismo como algo que está vivo en cada uno de los seres humanos a través de la imaginación y el deseo,  armas fundamentales del surrealismo.

Asimismo,  Octavio Paz  plantea que el propósito principal del surrealismo es poner en entredicho lo que se considera immutable en la realidad, esto significa que el surrealismo cuestiona la realidad impuesta por la cultura occidental, a saber aquella que se  autodefine como “sola, única y necesaria”.

Otras de las características del surrealismo serán  a) su anticapitalismo y b) su anticristianismo.  Se entiende por la primera, la negación de ver al mundo basado por relaciones de utilidad, donde  tanto hombres, mujeres y naturaleza son vistos como útiles, nocivos o inútiles. De la misma forma por lo segundo, se entiende negarse a ver el mundo fundamentado en  relaciones con lo divino, donde existen solo cosas buenas y malas.

Esto no quiere decir que el surrealismo vea al mundo como un hombre de las ciencias puras,  y que considere al objeto como desnudo de todos los valores o distanciado del espectador. Sino todo lo contrario, para el surrealismo tanto “el espectador”, “la imaginación”, “el deseo”, y “la libertad” van a cumplir un papel fundamental  en el cuestionamiento de la realidad  impuesta, de esta manera, se va a subjetivar al objeto.

Aquí surge una gran interrogante decisiva  para el surrealismo que Octavio Paz resume en una pregunta: ¿Entonces qué sucede con el sujeto cuando el objeto se subjetiviza?  La respuesta se resume en tres palabras: el sujeto se disuelve, esto nos lleva a la famosa máxima  “yo es otro”  atribuida a Rimbaud, pero que sin embargo Paz rastrea desde tiempo atrás con los románticos alemanes y Blake bajo la idea del doble.

Esta idea del “yo es otro”  será uno de los planteamientos cardinales  del surrealismo, puesto que el objeto surrealista busca abolir las barreras entre el yo y otro, el interior y el exterior, entre el yo y el mundo.  Esta deconstrucción del yo se va a realizar a través de la  escritura  automática.

Es pertinente aclarar que la negación del “yo”, no significará la negación del “ser”, sino más bien una proyección del yo en el otro, una disolución de las barreras que los separaban al igual que con el amor.

Esto está fuertemente relacionado con la concepción del amor,  y los contrarios que se funden en uno solo. El amor será visto como la intersección de lo necesario y la libetad que derivan en el azar objetivo.

Sin embargo, lo más relevante desde nuestro punto de pista será  la relación analógica esbozada por Paz entre la poesía bretona y el amor:

La poesía se hace en el lecho como  el amor

Sus sábanas deshechas son la aurora de las cosas

La poesía se hace en los bosques[1]

En dicho poema, podemos percibir que  se establece una relación de semejanza entre la isotopía del amor y la isotopía de la poesía, esta relación de correspondencia se da a través de la noción implícita del lazo fundidor  y  abolidor de contrarios que significa el lecho amoroso como la poesía, ese reencontrarse a uno mismo a través del otro, en donde dos seres se funden en uno. De ahí que se afirme que el surrealismo ayuda a formar la sensibilidad de nuestra época llena de contrarios y problemas pero con la esperanza de una disolución de lo interior y lo exterior en uno.

Por otro lado, otra de las características del surrealismo, es su servicio a la Revolución. Sin embargo,  la  posición  surrealista  encontrará un impase con su deseo de ponerse al servicio de la revolución, ya que si bien lo que los impulso en un inicio  —apunta Paz—  fue su deseo de alcanzar la libertad total del hombre, motivo que los llevó a requerir previamente la libertad de la condición social del hombre, lo que a su vez los guio en el camino de la Revolución. Sin embargo, uno de los requerimientos  para alcanzar la libertad social del hombre será su propio subyugamiento, desde la perspectiva  de los políticos revolucionarios del Partido comunista. Lo que traerá como consecuencia su desencanto y rechazo a dicho sometimiento. Esto evidencia la profunda importancia de la noción y ejercicio de la libertad por los surrealistas que buscan seguir y ser fieles a sus principios.

En síntesis, las armas más representativas del surrealismo para abolir esa realidad de la cultura occidental que se impone como única y verdadera son  la imaginación, el amor en relación a la poesía, y más profundamente en relación a un  aspecto central que significa el  “yo es otro” y las implicancias  de este en la disolución de los contrarios y unificación del sujeto y el objeto, y del hombre con el mundo;  y para finalizar  la libertad. Asimismo, es pertinente señalar la limitación que Octavio Paz identifica en los propósitos del surrealismo, a saber, querer llevar la poesía al pueblo,  lo que  requiere  la liberación “total” del hombre, aspecto  ya de por sí  imposible, pues no se puede liberar al hombre totalmente de sus ataduras sociales, siempre habrá algo que no cese de dejar de no liberarse del todo. Lo que sí será un gran aporte del surrealismo será su apuesta por la imaginación y el poder de crear mundos nuevos a partir de aquel, y de invitarnos a descubrirnos nuevamente  disolviendo nuestras diferencias y  apostando por la libertad.

BIBLIOGRAFÍA

PAZ, Octavio. «Surrealismo».  Las peras del olmo. Colombia: Editorial Seix Barral, S., A., 1985.

VALLEJO, César. «Autopsia  del Surrealismo». Schartz, Jorge. Las vanguardias latinoamericanas. Textos programáticos y críticos. FCE, México, pp. 465-470.

[1] Fragmento de un poema de Breton. En Las peras del olmo. Colombia: Editorial Seix Barral, S. A., 1985, p. 144.

Análisis de la construcción de lo bello en las Sonatas de Valle Inclan

La construcción  de lo bello: leyenda, farsa y artificio

En las Sonatas de Valle Inclán, observamos cómo se construye una conciencia estética, a través del personaje de Bradomín, autor ficcional (o alter ego del autor real) de las Memorias. A partir de cuya perspectiva de esteta:

Aquella  mujer  tiene  en  la  historia   de  mi  vida  un recuerdo   galante,  cruel  y  glorioso,  como lo tienen en la historia de los pueblos Thais la de Grecia, y Ninon la de Francia, esas dos cortesanas menos bellas que su destino[1].

Se considera  a  lo bello del destino de Thais y Ninon  como una construcción artificial (la  historia de  vida  construida  de Thais y Ninon)  que  puede  superar (por ejemplo) la propia belleza natural de estas mujeres  a través de la leyenda.  En donde,  en el primer caso, es muy conocida la historia de  redención y conversión de Thais al cristianismo  (después de haber sido declarada una pecadora pública)  hasta el punto de ser proclamada Santa (y aparecer incluso en el calendario eclesiástico);  en el segundo caso, la historia de Ninon y sus muchos amantes se convirtió  también  en una leyenda, y   a través del paso del tiempo   se ha vuelto objeto de creación permanente. Dando como resultado una gama de  relatos en cuyas invenciones el destino de estas mujeres aparece poetizado a través  del artificio lo que las hace más bellas que ellas mismas. .

De esta manera cualquier hecho o historia puede ser poetizado (incluso la propia manquedad como veremos más adelante) dependiendo siempre del modo o la forma en que se construye el final (sin importar si este es cierto o falso), independientemente  así del propio resultado de la historia (por ejemplo en una guerra: triunfo/ derrota): «Aprendí que lo mismo da triunfar que hacer gloriosa la derrota»[2].

Resalta aquí  el modo en que se es derrotado, no es cualquier derrota, es una derrota gloriosa lo que eleva al personaje por parte de los espectadores   (de la misma manera que como si este hubiera vencido) a una condición superior de estima por medio del artificio.

De la misma forma, también se puede hacer glorioso aquello que no lo es o que no lo fue,  de esta manera en analogía con el caso de Thais, el Marqués de Bradomín,  inventará una historia de conversión para explicar cómo es que este llegó vestido con hábitos a la Corte de Estella, en vez de contar la verdadera razón que resulta, según este, menos bella:

—¿Me perdonaría el ilustre prócer, si le dijese que no he creído el cuento con que nos regaló hace un momento?

—¿Qué cuento?

—El de la conversión. ¿Puede saberse la verdad? […] Yo callé compadecido de aquel pobre exclaustrado que prefería la Historia  a la Leyenda, y se mostraba curioso de un relato menos interesante, menos ejemplar, y menos bello que mi invención[3].

Se observa cómo  el Marqués de Bradomín prefiere la belleza de la leyenda (admirada) por sobre   la historia:   realidad cruda,   gris,   sin esplendor,   triste  y sin gloria. Aunque este no es el único caso conocido de la preferencia por el artificio de la invención:

Los grandes teólogos hicieron corro para escuchar mis nuevas, y como  era muy poco lo que podía decirles,  tuve que inventar en honor suyo toda una leyenda piadosa  y milagrera: ¡Su Santidad recobrando la lozana juventud por medio de una reliquia! El Prior con el rostro resplandeciente de fe me preguntó:

—¿De qué santo era hijo mío?

—De un santo de mi familia

Todos se inclinaron como si yo fuese el Santo[4].

En este ejemplo observamos  cómo a partir de una conciencia de esteta que prefiere la gracia y belleza de las  leyendas bien contadas, se realiza también cierta crítica a esta credulidad religiosa que puede convertir a un pecador en un Santo (nótese la ironía por medio del uso de la mayúscula y tomado en cuenta los antecedentes de Bradomín). Además, esta crítica o cuestionamiento hacia la religión cristiana ya se aprecia cuando Bradomín utiliza el hábito religioso como disfraz y cuando inventa una historia de conversión que parodia la vida de muchos santos (si es que en verdad lo fueron).

En relación a lo anterior,  sobresaldrá  el componente de la “mentira” como un elemento  fundamental  en la creación de la belleza artística:

¡Oh, halada y riente mentira, cuando será que los hombre se convenzan  de la necesidad de tu triunfo! ¿cuándo aprenderán que las amas donde sólo existe la luz de la verdad, son almas tristes, torturadas, adustas, que hablan en el silencio con la muerte y tienen sobre la vida una capa de ceniza? ¡Salve, risueña mentira, pájaro de luz que cantas como la esperanza![5]

De esta manera, la mentira está relacionada con lo más bello, pues además de ser más interesante y poética, significa también al igual que la existencia de Satanás, la posibilidad de elegir, abre el panorama a aquello que según Bradomín es más interesante, más ejemplar y más bello. Asimismo, la “elección” en sí misma critica lo ya impuesto o establecido, lo doctrinario o ritual, (en otras palabras) aquella plantilla que se repite por obligación, en donde el /deber hacer/ sobrepasa la propia voluntad del hombre (el /querer hacer/).

Volviendo al tema de lo bello como artificio, nos percatamos cómo a partir del modo o la manera en cómo se construye el relato, se puede poetizar y hacer bello aquello que puede resultar grotesco como la manquedad del Marqués de Bradomín al final de la Sonata de Invierno. En donde si bien el verdadero relato de la pérdida del brazo de Bradomín es una historia sin gloria, a través del elemento de la mentira cómo artificio, se puede poetizar  la manquedad de Bradomín por medio de la invención de una epopeya heroica de cómo perdió el brazo defendiendo al Rey y a la Causa o aludiendo a la lucha por amor y sacrificio:«—Dios no ha querido concederme el morir  por vos. Las damas se limpiaron los ojos emocionadas de oírme» (p. 180). Incluso,  el discurso de Bradomín trae como consecuencia   que este sea visto como la clásica figura de guerrero y poeta: «[…]Nuestro Señor ha permitido que conserve la mano derecha, que es la de la pluma y la de la espada» (p. 181). Sin embargo, dejando de lado esta escena, en donde se busca la belleza de mostrarse heroico; será en el terreno del amor donde el Marqués de Bradomín tenga la oportunidad de tener una verdadera derrota  gloriosa,  bella y duradera para un poeta y enamorado que concibe, en la despedida  de la última mujer que lo amó,  la ocasión de terminar como un verdadero héroe  que se va con la frente en alto, sin mirar a atrás,  habiendo mostrado así honor y valentía en la batalla del amor.

En síntesis,  se establece una relación entre la leyenda y la mentira (revestida de una connotación positiva), pues de esta manera la invención resulta más interesante, ejemplar y bella. De ahí que se considere a  la farsa o la mentira  como un elemento  fundamental  en el artificio de la creación.

BIBLIOGRAFÍA

 

LANDGRAF, Diemo. «Aristocratismo y crítica cultural en las Sonatas de Valle-Inclán». Pp. 33-56.

VALLE-INCLAN. Sonata de primavera y Sonata de estío. Memorias del Marqués de Bradomín. Madrid: Editorial Espasa-Calpe, S.A., 1969.pp.162.

——————– Sonata de otoño y sonata de invierno. Memorias del Marqués de Bradomín. Buenos Aires: Editorial Losada, S.A., 1940. P.189.

[1] VALLE-INCLAN. Sonata de Primavera. Madrid: Escapasa-Calpe, S.A., 1969, p. 83 cursivas nuestras.

[2] VALLE-INCLAN. Op. Cit., p. 105 cursivas nuestras

[3] Sonata de Invierno. Memorias del Marqués de Bradomín. Buenos Aires: Editorial Losada, S. A. 1940,   p. 103-104. Cursivas nuestras.

[4] Sonata de Primavera. Memorias del Marqués de Bradomín. Madrid: Editorial Espasa-Calpe, S.A., 1969. P.34. Cursivas nuestras.

[5] Sonata de Invierno. Op cit.